Cuidados de tu piercing: todo lo que debes hacer

Una de las inquietudes más frecuentes de quienes quieren realizarse alguna perforación es el cuidado posterior que conlleva la misma. Aunque es un proceso largo y laborioso, creemos que vale por completo la pena. No te preocupes, a continuación te vamos a explicar todo lo que debes hacer para que tu piercing sane de la mejor manera y en el menor tiempo posible.

El proceso según cada tipo de piercing

Lo primero que debes tener en cuenta es que no todos los piercings tardan el mismo tiempo en curar, y que algunos resultan más molestos y dolorosos que otros. Dependiendo de la zona de tu cuerpo en la cual hagas tu piercing, este requerirá más o menos cuidados durante más o menos tiempo.

Las zonas que menos tardan en cicatrizar por completo son el lóbulo de la oreja, las cejas y  la nariz, con un periodo que no suele exceder los tres meses. Luego, le siguen todas las zonas cartilaginosas de la oreja (hélice, trago, concha, etc.), la lengua, los labios y los pezones, cuyo periodo de cicatrización suele exceder los cinco meses. Por último, el ombligo, las mejillas, la nuca, los genitales y el ano son los que más tiempo tardan en cicatrizar, fácilmente excediendo el año.

Es importante que si piensas en hacerte un piercing en los genitales o en el ano tengas en cuenta que son extremadamente propensos a infectarse y/o desplazarse. Además, se sabe que una de cada dos personas sufren daños graves relacionados a la cicatrización, circulación, desgarre y sensibilidad de la zona. Si todo sale bien, el tiempo estimado para la cicatrización de este tipo de piercings varía entre los dos meses y el año.

🔝 11 Cosas que debes tener en cuenta

  1. Siempre debes asegurar que un anillador profesional haga tus piercings. Muchas personas han sufrido desgarres, deformaciones o infecciones importantes debido a una mala praxis. Debes prestar especial atención a las medidas higiénicas del establecimiento al que acudas, y es recomendable que pidas ver un portafolio donde se aprecie el trabajo del artista.
  2. Dependiendo de donde hagas tu piercing, cómo reaccione tu cuerpo y los cuidados que le des, el tiempo de cicatrización variará entre un par de semanas y más de un año.
  3. No puedes retirar tu piercing hasta que esté completamente cicatrizado. Esto puede causar infecciones, enrojecimiento, desgarres o que el agujero se cierre.
  4. No puedes ir a piscina o la playa durante los primeros 14 días, es decir 2 semanas.
  5. Tu piercing está completamente cicatrizado cuando deja de supurar cualquier tipo de líquido, puedes desplazarlo con facilidad y no te duele en lo absoluto al tocarlo.
  6. Debes tener una rutina para curar tu piercing. Es recomendable elegir determinadas horas del día para asearlo.
  7. Si eres primerizo, es recomendable que te hagas un piercing en una zona fácil de curar, por ejemplo, el lóbulo de la oreja. Irás adquiriendo experiencia en el tema y se te facilitará cuidar piercings posteriores más complicados.
  8. No debes hacerte piercings si tu condición no te lo permite. Si eres una persona susceptible a las infecciones, irritaciones o alergias cutáneas, tienes problemas para cicatrizar, tienes alguna malformación en la zona que piensas perforar, sufres de diabetes o eres de piel muy sensible, no deberías arriesgarte y perjudicar a tu organismo. De todos modos, son cosas que tu anillador considerará a la hora de hacer tu piercing.
  9. El proceso de cicatrización de un piercing no debe representar ningún dolor o molestia importantes. Si tu piercing duele mucho mientras sana, puede significar que algo va mal. Lo más probable es que tengas una infección o tu cuerpo este rechazando la pieza.
  10. Debes tener en cuenta que debido a tu piercing tendrás algunos impedimentos. Si lo haces en tu oreja, por ejemplo, no podrás usar audífonos o dormir de ese lado de la cara, al menos durante los primeros días.
  11. Si decides retirar tu piercing y nunca volver a usarlo, quedará una cicatriz.

📏 Reglas básicas para cuidar tu piercing

Todo se resume a mantener una buena higiene y no hurgar tu piercing. Debes lavarlo por lo menos una vez al día con agua y jabón y no permitir que esté en contacto directo o se presione con ninguna superficie. Profundicemos un poco:

  • El mismo día de la perforación, debes mantenerla vigilada. Deberás informar a tu anillador o médico de confianza si sufres alguna reacción adversa
  • Durante los primeros días o semanas, debes lavar la perforación muy cuidadosamente de dos a tres veces al día con agua y jabón, preferiblemente neutro, antiséptico y/o hipoalergénico. Cuando vayas a secarla, debes hacerlo con extrema delicadeza, sin frotar o presionar de más la pieza.
  • No debes dejar que la piel de la zona se ensucie. Debes evitar acumular grasa o sudor, y si eres de piel grasosa, deberás lavarla con más frecuencia.
  • Es recomendable aplicar pomadas antisépticas y/o antiinflamatorias en la zona para evitar infecciones o complicaciones.
  • No debes quitar las costras que se formen alrededor de la herida, pues podrías infectar el piercing y extender el tiempo de curación. Ellas caerán solas durante la limpieza o con el paso del tiempo.
  • No debes permitir que ninguna superficie ejerza presión sobre el piercing o se jale con algo. Si tu piercing es facial, deberás tener cuidado de que tu cabello no lo jale. Si tu piercing es en el ombligo, genitales o pezones, debes procurar que tu ropa no sea muy entallada.
  • Debes tener ciertas precauciones al dormir. Recuerda que no puedes presionar, jalar ni maltratar el piercing de ninguna manera, por lo que algunas posiciones para dormir quedarán descartadas.
  • Debes ser precavido al relacionarte con otras personas. Un abrazo, un beso, un roce o una caricia pueden maltratar tu piercing, hacer que se irrite o se infecte.
  • Si tu piercing fue hecho en la oreja, debes evitar el uso de audífonos, dormir de ese lado de la cara y que tu pelo esté en contacto con la zona.
  • Si tu piercing fue hecho en la boca, no podrás fumar, ingerir bebidas alcohólicas o alimentos picantes al menos durante los primeros días. Deberás comer más despacio, picar los alimentos en trozos más pequeños y evitar morder muy fuerte. Además, tienes que mantener una excelente higiene dental y visitar frecuentemente a tu odontólogo de ahora en más.
  • Si tu piercing fue hecho en los genitales, no podrás usar ropa interior muy ajustada, deberás evitar los encajes, bañarte al menos dos veces al día y no puedes tener relaciones sexuales por un buen tiempo.
  • No debes retirar tu piercing hasta que el proceso de cicatrización finalice.

En líneas generales, sólo debes seguir al pie de la letra las indicaciones de tu anillador. En caso de presentar una infección, desplazamiento de la pieza, rechazo por parte de tu cuerpo o dolores persistentes, debes comunicarte con él o con tu médico de confianza. Con constancia y dedicación, tu piercing sanará antes de lo que te imaginas.

 

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